¿Trabajo o esclavitud?

La palabra trabajo tiene su origen etimológico en el castigo, la esclavitud y la tortura. Según la Real Academia Española, el origen de este término es horrible: “Del latín tripaliare. Torturar. Derivado del latín tardío tripalium, instrumento de tortura compuesto de tres maderos”.

Así pues, si atendemos exclusivamente a su etimología (más allá del uso actual) el trabajo resulta ser una especie de tortura.Da para pensar teniendo en cuenta que en la sociedad actual la obsesión por el beneficio o prestigio social hace a muchos esclavos de ésta tortura…Pero ese es un debate que merece la pena ser desarrollado en otro momento, no obstante estaremos encantados de recibir sus opiniones al respecto, mas por esta ocasión, sigamos con el término referido.

Tripalium

En efecto, el tripalium (“tres palos”) era un cepo con tres puntas que se usaba en el Imperio Romano para inmovilizar caballos, cerdos, o bueyes, y así poder examinarlos. Luego se usó para castigar esclavos.

De “tripalium” surgieron, entonces, las palabras “trabajo”, “travail” (francés), “travaglio” (italiano) y “trabalho” (portugués). Y es que precisamente muchas de las tareas que hoy hacemos a cambio de un salario eran impuestas a los condenados y esclavos a los que se ha aludido en lineas anteriores.

Por si fuese poco, curiosamente también, en otras lenguas que difieren enormemente en su origen con las aquí señaladas ocurre exactamente lo mismo. Por ejemplo, en las lenguas germánicas y eslavas el origen de “trabajo” tiene que ver con el sufrimiento también. En alemán, “arbeit” sugiere esfuerzo y sufrimiento. En inglés, “work” viene del gótico “wrikan”, que implica persecución. Y en eslavo, “rabota” significa tarea forzada.

De la etimología a la reflexión

Posiblemente en la actualidad esta relación entre el trabajo y la esclavitud no se de en todos los casos. Existen personas que a base de mucho esfuerzo han conseguido hacer de su afición su modo de vida. Son casos en los que se supera este sentido originario. Sin embargo, siempre no es así.

También parece que, en la mayor parte de la población, el mundo laboral se relaciona con la alienación del individuo, algo que no pocos autores, entre los que destacó Marx, han venido señalando y que estaba implícito en los términos que usamos.

Cabe reflexionar a este respecto sobre si seguimos siendo esclavos. De ser respuesta la afirmativa también habrá que interrogarse por cuál sería la forma de superar dicha situación. No es una cuestión que pueda resolver ninguno de los miembros que conforman este equipo, pues no somos tan sabios. Pero la reflexión de la mano de la etimología viene asegurada. ¿Qué opinan ustedes al respecto, seguimos siendo esclavos del mundo laboral, sigue siendo acertada relación originaria entre el trabajo y la esclavitud?

R.D.Morliz